Cuando una empresa llega al punto de necesitar criterio técnico propio, la primera pregunta suele ser mal planteada: "¿cuánto cuesta contratar un CTO?". La pregunta útil es otra: cuánto cuesta cada una de las tres formas de tener dirección técnica, y cuál encaja con tu tamaño, tu momento y el tipo de problema que tienes encima de la mesa.
Este artículo compara las tres: fichar un CTO interno, contratar un CTO externalizado de forma recurrente y llamar a un consultor puntual para un encargo acotado. Con cifras, diciendo cuáles salen del catálogo y cuáles son estimaciones de mercado.
Qué determina el precio de la asesoría técnica
Antes de los números, conviene entender qué mueve el precio hacia arriba o hacia abajo. No es el tamaño de la empresa por sí solo:
Número de proveedores activos. Una empresa con una agencia web y poco más necesita mucha menos supervisión que una con desarrollo a medida, ERP, integraciones y tres freelances facturando a la vez. Cada proveedor activo es presupuestos que revisar y entregas que validar.
Cuántas decisiones tienes pendientes. Si estás en un año de cambio (migración, cambio de CRM, un proyecto de automatización, un rediseño de plataforma), la carga de asesoría es alta. Si tu ecosistema es estable y solo hay mantenimiento, es baja.
Si hay equipo técnico interno o no. Cuando hay una o dos personas técnicas dentro, el asesor externo aporta criterio y supervisión, no manos. Cuando no hay nadie, también acaba haciendo de interlocutor con todos los proveedores, y eso ocupa más tiempo.
Nivel de dependencia tecnológica. Una empresa cuyo negocio se para si falla un sistema tiene una exigencia distinta a una que usa la tecnología como apoyo administrativo.
Las tres opciones y lo que cuesta cada una
Opción 1: fichar un CTO interno
Es la opción que casi todo el mundo considera primero y la que casi ninguna PYME necesita de verdad. El error es comparar con el salario bruto, no con el coste real de la contratación.
Cifras de mercado en España, todas estimaciones basadas en rangos habituales para un perfil senior:
| Concepto | Coste anual estimado |
|---|---|
| Salario bruto (CTO senior) | 70.000 – 100.000 € |
| Cotizaciones a cargo de la empresa (~30-33 %) | 21.000 – 33.000 € |
| Equipamiento, formación y herramientas | 2.000 – 5.000 € |
| Proceso de selección (headhunter o interno) | 6.000 – 15.000 € el primer año |
| Coste efectivo primer año | 99.000 – 153.000 € |
A eso hay que sumarle dos costes que no aparecen en ninguna hoja de cálculo: los 3-6 meses hasta que la persona rinde a velocidad real, y el riesgo de concentrar todo el conocimiento técnico de la empresa en una sola cabeza que puede irse.
Un CTO interno se justifica cuando la tecnología es el producto o cuando hay un equipo técnico de cierto tamaño que dirigir. En una empresa de 15 personas con tres proveedores externos, es sobredimensionar el problema.
Opción 2: CTO externalizado recurrente
Dirección técnica continuada, con dedicación acotada y sin coste fijo de plantilla. En Zivocs esta modalidad arranca en 800 €/mes con un compromiso mínimo de tres meses, e incluye alrededor de 10 horas mensuales de dedicación.
Los tramos por tamaño de empresa son estos:
| Tamaño de empresa | Facturación | Asesoría técnica |
|---|---|---|
| Micro (1-5 empleados) | < 500k € | 800 €/mes |
| Pequeña (5-25 empleados) | 500k – 3M € | desde 1.000 €/mes |
| Mediana (25-100 empleados) | 3M – 10M € | desde 1.200 €/mes |
En coste anual, eso arranca en 9.600 € frente a los seis dígitos de una contratación interna. No porque el trabajo valga menos, sino porque una PYME no necesita a un director técnico ocupado 40 horas a la semana: necesita su criterio en los momentos en los que se decide algo.
Si quieres el detalle de qué hace exactamente, cómo es el día a día y qué preguntar antes de firmar, está desarrollado en qué es un CTO externalizado y cuándo lo necesitas.
Opción 3: consultor puntual por proyecto
La tercera vía es la menos comentada y en muchos casos la más sensata: contratar a un consultor técnico para una intervención acotada, sin compromiso recurrente.
Encaja cuando el problema tiene principio y final claros:
- Tienes una propuesta de 20.000 € sobre la mesa y necesitas que alguien la evalúe antes de firmar.
- Vas a cambiar de ERP o de CRM y quieres contrastar la decisión con alguien que no venda ninguno de los dos.
- Necesitas un pliego técnico para pedir ofertas comparables a varias agencias.
- Quieres una segunda opinión sobre un proyecto que se está alargando más de la cuenta.
- Estás valorando automatizar un proceso concreto y no sabes si el presupuesto que te han pasado es razonable.
El precio de esta modalidad depende por completo del alcance del encargo, así que no publicamos una tarifa cerrada: una revisión de propuesta y un diseño de pliego no se parecen en nada en horas de trabajo. Lo honesto es acotarlo caso por caso, y para eso basta una conversación de media hora. Si tu encargo tiene forma de diagnóstico completo, el equivalente en catálogo es la auditoría tecnológica, que arranca en 3.000 €; si es más pequeño que eso, se presupuesta a medida desde contacto.
Qué opción encaja según tu situación
| Tu situación | Opción razonable |
|---|---|
| Una decisión concreta encima de la mesa, sin más frentes abiertos | Consultor puntual |
| 2-3 proveedores activos y decisiones cada mes | CTO externalizado |
| Equipo técnico interno de 1-3 personas sin dirección | CTO externalizado |
| Equipo técnico de más de 8-10 personas | CTO interno |
| La tecnología es tu producto y tu ventaja competitiva | CTO interno |
| Sin proveedores activos ni decisiones pendientes | Ninguna, todavía |
La frontera práctica entre las dos primeras es la frecuencia. Si en los últimos seis meses has tenido una única decisión técnica relevante, contrata puntual. Si has tenido cuatro y las has resuelto por intuición, la recurrente te sale más barata y te evita los errores que aún no sabes que cometiste.
El razonamiento completo sobre qué conviene llevar fuera y qué conviene mantener dentro está en cuándo externalizar la tecnología de tu empresa.
El caso concreto de la automatización y la IA
Buena parte de las consultas que llegan hoy a la asesoría técnica giran alrededor de lo mismo: cuánto cuesta automatizar procesos y si los presupuestos de IA que están recibiendo tienen sentido.
Como referencia, un proyecto de automatización acotado en catálogo arranca en 3.500 € y se ejecuta en 2-4 semanas: automatizar la entrada de datos entre dos sistemas, clasificar y responder correos repetitivos, generar informes que hoy alguien monta a mano. Los presupuestos que se salen mucho por arriba de ese rango suelen incluir desarrollo a medida que quizá no necesitas, o licencias de plataformas que se pagan todos los meses después.
Aquí es donde la asesoría se paga sola: la diferencia entre automatizar el proceso correcto y automatizar el que alguien te vendió puede ser de varios miles de euros y de meses de trabajo. Antes de firmar cualquier propuesta de IA, alguien de tu lado debería poder responder tres preguntas: qué proceso concreto se automatiza, cuántas horas al mes libera de verdad y qué coste recurrente deja instalado.
Cuándo no merece la pena contratar asesoría técnica
Hay situaciones en las que la respuesta honesta es que no la contrates:
No tienes proveedores tecnológicos activos. Si tu tecnología se reduce a un correo corporativo, una web que nadie toca y un paquete ofimático, no hay sobre qué trabajar. Un asesor sin decisiones que revisar acaba generando informes que no cambian nada.
Empresa muy pequeña con uso básico y estable. Por debajo de cierto umbral (autónomo o microempresa sin sistemas críticos), 800 €/mes es una parte demasiado grande de la estructura de costes para el retorno que puede dar. En ese caso, una intervención puntual cuando aparezca la decisión es lo razonable.
Ya tienes un director técnico interno con dedicación suficiente. Contratar asesoría externa encima de eso solo tiene sentido para una segunda opinión concreta, no de forma continuada.
Buscas a alguien que ejecute. Si lo que necesitas es que alguien desarrolle, configure servidores o atienda incidencias, la asesoría no es tu servicio. Necesitas un proveedor de ejecución y, como mucho, alguien que lo supervise.
Lo que preguntáis sobre el precio
¿Qué diferencia hay entre contratar un CTO y un CTO externalizado?
La dedicación y el coste. Un CTO en plantilla dedica jornada completa y cuesta entre 99.000 y 153.000 € efectivos el primer año según estimaciones de mercado. Un CTO externalizado dedica en torno a 10 horas al mes y arranca en 800 €/mes. Para una PYME de menos de 50 empleados, la jornada completa rara vez está justificada.
¿Un CTO freelance no sale más barato?
Depende de qué llames CTO freelance. Si es un perfil que factura por horas y ejecuta (desarrolla, configura, administra), es otro rol: ejecución, no dirección. Y si le pides que además supervise a otros proveedores, entra en conflicto de intereses, porque acaba siendo juez y parte. La modalidad recurrente con cuota cerrada evita ese problema y hace predecible el gasto.
¿Puedo empezar por lo puntual y pasar a lo recurrente?
Es el camino más habitual. Muchas empresas entran con un encargo acotado (revisar una propuesta, montar un pliego, una auditoría) y al cerrar ese trabajo tienen claro si hay suficiente volumen de decisiones para justificar una relación continua. No hace falta decidirlo al principio.
¿Los precios incluyen IVA?
No. Todos los precios de catálogo son sin IVA (21%).
¿Por qué hay un mínimo de tres meses?
Porque antes no da tiempo a aportar valor real. Las primeras 2-4 semanas son de descubrimiento: inventario de proveedores, contratos, histórico de decisiones. El segundo mes ya se interviene con contexto. Cobrar un mes suelto sería vender algo que no puede funcionar.
¿Qué pasa si un mes no hay nada que decidir?
Es normal que la carga sea desigual. Los meses tranquilos se aprovechan para trabajo de fondo: documentar el ecosistema, revisar contratos y renovaciones, detectar riesgos antes de que aparezcan. Y si esos meses tranquilos se convierten en la norma durante medio año, lo lógico es bajar a modalidad puntual, no seguir facturando una cuota que no se está usando.
¿Cuánto cuesta automatizar un proceso concreto?
En catálogo, un proyecto de IA y automatización acotado parte de 3.500 € con 2-4 semanas de ejecución. Lo que más varía el precio final no es la tecnología: es cuántos sistemas hay que tocar y en qué estado están los datos de entrada.
¿Trabajáis presencialmente?
En Galicia sí, con reuniones presenciales cuando el proyecto lo pide. En el resto de España, en remoto. El detalle de cómo trabajamos por aquí está en la página de consultor tecnológico en Galicia.
Si tienes una decisión concreta encima de la mesa, lo más eficiente es una llamada de 30 minutos: en media hora suele quedar claro si lo tuyo es un encargo puntual o una relación recurrente, y cuánto cuesta cada vía en tu caso. Tienes el alcance completo en asesoría técnica y CTO externalizado, y si prefieres escribir antes, el formulario está en contacto.