La mayoría de PYMEs llegan a la auditoría tecnológica cuando ya tienen un problema encima: un fallo en producción, una factura de cloud que se ha triplicado sin saber por qué, o un proveedor que pide 15.000 € para «arreglar» algo que lleva roto meses.
El problema es que muchos de estos problemas se pueden detectar antes. No hace falta esperar a la crisis.
+3 seg.
Tiempo de carga que penaliza el SEO y reduce conversiones
800-2.000 €
Gasto mensual innecesario detectado de media en PYMEs de 10-50 empleados
~60%
De empresas con backups que nunca han verificado que funcionan
1 persona
Dependencia crítica de persona clave en la mayoría de PYMEs sin equipo técnico
+2 años
Sin revisión de seguridad en la mayoría de PYMEs que auditamos
2-4 semanas
Para identificar y documentar todos estos problemas con un plan de acción priorizado.
1. Tu web o sistema va lento y nadie sabe por qué
Si tu web tarda más de 3 segundos en cargar, estás perdiendo clientes. Google penaliza el tiempo de carga y, si tienes un ecommerce, cada segundo extra puede suponer una caída del 7% en conversiones.
Lo más habitual cuando investigamos: imágenes sin comprimir, hosting subdimensionado, plugins obsoletos que siguen cargando, o una base de datos sin índices que crece sin control.
Todo el mundo en la empresa sabe que «la web va lenta» pero nadie ha podido demostrar por qué ni proponer una solución concreta.
2. Pagas facturas de tecnología sin entender qué estás pagando
Las facturas tecnológicas en PYMEs suelen crecer de forma silenciosa. Un servidor contratado hace cinco años que nadie ha revisado. Tres licencias de la misma herramienta porque cada departamento contrató la suya. Un servicio de backup que cuesta 200 €/mes y que nadie sabe si funciona.
En auditorías de empresas de entre 10 y 50 empleados encontramos de media entre 800 € y 2.000 € mensuales en gastos tecnológicos innecesarios o duplicados.
Cuando preguntas cuánto gastáis en tecnología al mes, nadie tiene una respuesta clara.
3. No tienes claro si tus backups funcionan de verdad
«Hacemos backups» es algo que escuchamos en casi todas las empresas. Pero cuando preguntamos cuándo fue la última vez que se restauró un backup para verificar que funcionaba, la respuesta casi siempre es «nunca» o «no lo sé».
Un backup que nunca se ha verificado no es un backup: es un fichero guardado en algún sitio.
Tienes copias de seguridad configuradas pero nadie podría explicar qué se copia exactamente, con qué frecuencia y cómo se restauraría en caso de desastre.
4. Dependes de una sola persona para toda la tecnología
En muchas PYMEs hay una persona —un informático, un freelance externo, o alguien que «sabe de tecnología»— que es la única que entiende cómo está montado todo. Si esa persona se va o no está disponible, todo se paraliza.
Este riesgo de dependencia es uno de los más graves que detectamos en auditorías y también uno de los más fáciles de resolver con documentación adecuada.
Hay decisiones tecnológicas que solo puede tomar o entender una persona en toda la empresa.
5. Llevas más de dos años sin que nadie revise tu seguridad
El panorama de amenazas cambia rápido. Las vulnerabilidades desconocidas hace dos años ahora son explotadas activamente.
Los problemas más habituales: contraseñas compartidas entre servicios críticos, software con actualizaciones pendientes, permisos de acceso que nunca se revocaron, o aplicaciones con vulnerabilidades conocidas.
Nadie en la empresa tiene una lista actualizada de quién tiene acceso a qué sistemas y con qué nivel de permisos.
Si reconoces dos o más de estas señales, tiene sentido hacer una revisión antes de que alguna derive en un problema real.
Una auditoría tecnológica resuelve exactamente esto: una foto clara de dónde estás, qué riesgos tienes y qué conviene hacer en qué orden, con precio cerrado y un informe que entiende cualquier persona de la empresa.